miércoles, 26 de septiembre de 2012

Proyecto de Errekagane

    Ayer se aprobó en el Pleno el proyecto de Ura para el río Gobela en la zona de ErreKagane en Romo, nosotros nos abstuvimos en la votación y en estas líneas os explicaré porque lo hicimos.

    Desde el Partido Popular siempre hemos mantenido un compromiso firme para con el río Gobela, de hecho la primera fase se inició por un compromiso presupuestario en el  G.Vasco de nuestro partido con el PSE y esta segunda fase se podrá iniciar por otro compromiso presupuestario de nuestro partido. (Recordamos que también hemos conseguido otro para el Puente de Fadura pero que no quieren ejecutar.)

   Además en Juntas Generales no hemos dejado de trabajar sobre el río en temas ambientales, como control de lixiviados, sensores de caudal, mantenimiento de cauces etc.

    Ayer, el Alcalde presentó a su aprobación un acuerdo sobre la segunda fase del río sin buscar el consenso unánime que había presidido hasta ahora la Comisión de Inundaciones, con el falso pretexto de la proximidad de las elecciones, lo cual tiene guasa cuando ha sido el partido que seguramente acceda a la Lehendakaritza el que tuvo parado el proyecto y tuvo que ser el PSE el que lo pusiera en marcha.

    Ante la imposición de un proyecto, con excusas falsas, nosotros solicitamos entre otras cosas lo siguiente:

    1º.- La toma en consideración de las opiniones, bien fundadas, de los vecinos del Antiguo Golf y Errekagane, a los que no se les ha permitido asistir a la Comisión de Inundaciones.

    2º.- El derribo de los pabellones de Errekagane y la expulsión de los Okupas que perturban la tranquilidad del barrio.

    3º.- El mantenimiento del Parque Arenas Club, que será demolido, después de gastarnos 500.000€ y todavía sin inaugurar, para poder preservar los cochambrosos pabellones antes citados.

    4º.- Se perfeccione la solución técnica para el río en la zona de Errekagane, que es la misma que se presentó en el proyecto hace 15 años, y que partirá el barrio con un foso de cemento de 11 metros de ancho y cinco de profundo eliminando la zona de esparcimiento existente actualmente para dar paso a un riachuelo de diez centímetros de agua.

    Como no se busca el consenso y no se escucha a los vecinos, pero sin intención de parar las obras, nos hemos abstenido y seguiremos luchando para conseguir los cuatro puntos anteriormente mencionados.